viernes, 13 de octubre de 2017

La misa coldplay

Debo confesar, fui ateo por muchísimos años y por un tiempo fui anti católico. Por mucho tiempo estuve convencido de que la Iglesia Católica, sobre todo el culto, eran un estorbo para el desarrollo de la espiritualidad y la fe. La misa me parecía una cosa aburrida, antigua y sin sentido para este mundo moderno. Conforme fui creciendo en mi conocimiento de la Biblia me di cuenta de la maravilla que es la Iglesia Católica. Quizá suene ortodoxo, me atrevo a decir que el culto anterior al Concilio Vaticano II, donde el sacerdote oficiaba dando la espalda al pueblo, era un culto mas bíblico porque esa era la postura que tenían los sumos sacerdotes a lo largo de la historia de la salvación (el pueblo estaba detrás de la cortina y la cortina estaba detrás de sumo sacerdote) desde el tabernáculo de Moisés hasta el templo en Jerusalén., la cortina se rompió con la crucifixión.
Como mencione, fui ateo, nací en un contexto de liturgia post-concilio y nadie tuvo que cambiar nada de la misa para que pudiese apreciarla hoy como un católico. Por esta conversión, no veo motivo contundente del porque alguien deba cambiar algo de la liturgia, ¿para qué?. Argumentaran que “se hace para atraer a la gente”, como si la evangelización fuese un asunto del número de asistentes, ¿Cuánta gente que acude a misa está realmente en misa?, ¿Por qué alguien se siente satisfecho cuando ve un templo lleno?. Desde hace mucho tiempo deje de preocuparme del número de asistentes, la evangelización es así; “el que tenga oídos para oír, oiga…”. ¿Por qué ese afán de medir el éxito por la multitud?, es vanagloria.  
Entiendo el interés de pretender renovar el culto, avivarlo, hacerlo atractivo, pero ¿si la Eucaristía por sí sola no atrae, qué sentido tiene atraer por cosas ajenas a la Eucaristía?. Yo fui un ateo, anti católico, me tarde años para encontrar la Iglesia que Jesús dejo, y me resulta irónico que habiéndola encontrado encuentre en ella católicos que deseen modificar el culto porque “la gente se aburre y no atrae a nadie…”, son de lastima, es decepcionante encontrar creyentes así, gente que no cree en el impacto que tiene la unidad del culto católico y de lo que el Espíritu puso en el Concilios bajo la sucesión Apostólica. ¿Qué sentido tiene modificar el culto para que la gente no se aburra?, después les aburre la novedad y se volverán a ir porque no están ahí por la Eucaristía, están ahí porque les entretiene.
¿Tiene sentido un templo lleno con gente que no es capaz de cargar la pequeña cruz de su aburrimiento?, ósea, ni el más mínimo sacrificio. ¿No valdría mas que se revolcaran en su pecado hasta el hartazgo y que volviesen al Padre como lo hizo el hijo prodigo?, creo que sí, sería mejor que se fueran y que su propio pecado les predique para que vuelvan a Dios con un corazón dispuesto amarlo. Eso yo lo viví, nadie me lo conto y doy gracias porque alguien estuvo orando por mi conversión.

Dicen que la “misa coldplay” fue un éxito, que había muchos jóvenes, pero creo que el culto estaba vacío porque ellos estaban “en su onda”, ¿estaban ahí por la Eucaristía?. No te fíes de la multitud, no te fíes de lo que tus ojos ven.    

domingo, 1 de octubre de 2017

La luz que nos cegó

Estaba un hombre dormido en su recamara cuando Dios le hablo en medio de la noche y le dijo; “enciende tu lámpara que deseo hablar contigo”, él respondió “esta obscuro, si la enciendo no podre ver porque el destello de su luz lastimara mis ojos”, Dios replico; “así se juntan muchos a discutir en la luz que los ha cegado”. Con esta respuesta aquel hombre entendió que no hay necesidad de discutir por las cosas santas con aquellos que no pueden apreciarlas, el mismo destello de lo sagrado lastima la visión del que vive en obscuridad.
El antiguo testamento afirma que el rostro de Moisés destellaba después de que estuvo en el monte Sinaí platicando con Dios. El profeta tuvo que usar un velo para cubrirse porque los hebreos no soportaban el desello de su rostro (Éxodo 34:29-34). De este relato podemos aprender algo importante, la audiencia de Moisés no estaba preparada para recibirlo, tenían que opacar un poco ese destello para poder estar cerca de él, ósea, añadir un poco de obscuridad a la radiante presencia que Moisés vivió en el Sinaí.    
Todos tenemos un poco de tiniebla en nuestra vida, el pecado, pero no solamente eso, nuestro entender tiene un poco de obscuridad por la ignorancia. Por ejemplo, algunos dicen “creo en Jesús pero no creo en la Iglesia…”, como si la Iglesia fuese un proyecto aparte, totalmente deslindado que la presencia de Jesús., otros dicen “creo en la Iglesia pero la confesión es algo personal, no creo que sea necesario un sacerdote y yo le doy cuentas a Dios…”, como si el papel sacerdotal no fuese una intención de Dios., otros afirman “creo que Dios es misericordia y no veo ningún mal si dos personas deciden vivir juntas sin casarse, no soy quien para juzgarlos…”, como si a Dios no le importara en nada los sacramentos que el mismo instituyo para compartirnos su gracia., otros creen en Jesús, en la Iglesia, en los sacramentos, tienen apostolado pero cuando hay oportunidad de poner en duda la jerarquía católica lo hacen, como si la propia jerarquía no fuese parte del proyecto divido –a mi ver lo es, toda la Iglesia lo es. Entonces, pareciera que cada uno desde su óptica tiene que opacar algo de ese destello divino para poder vivirlo. ¿Habrá algún católico que no cuestione nada en absoluto de su propia fe?, ni los misterios ó los dogmas, ni la jerarquía, ni la liturgia, ni la moral, ni los sacramentos, ni los concilios, ni las encíclicas, ni la propia Iglesia, ¿habrá alguno?, lo dudo. Pero esta reflexión no es una invitación a no pensar y aceptar todo, más bien es una invitación a salir de nuestras obscuridades, como el ojo que estuvo en un cuarto obscuro y tras encender la lámpara poco a poco alcanzo a distinguir.
Tenemos que ser hombres de oración, estudiar a Jesús, estudiar la Iglesia, hacer apostolado e ir descubriendo lo que el proyecto divino es. Los bautizados somos como arboles, el que no crece es porque está seco ó está muerto.

Habrá muchas cosas que no podremos entender, ni percibir por nuestra limitación, tendremos huecos y obscuridades, Dios nos invita a encender la lámpara y habrá un punto en el cual el resplandor de su luz nos cegara pero debemos fiarnos de Él, de su proyecto en su hijo Jesucristo y la promesa sobre su Iglesia, hasta que podamos distinguir pues Dios nos llama siempre a la luz de la Verdad, siempre.     

domingo, 24 de septiembre de 2017

Dios y el terremoto

"Cuando se iban cumpliendo los días para su pasión, Jesús se afirmó en su voluntad de ir a Jerusalén, y envió mensajeros delante de sí, que fueron y entraron en un pueblo de samaritanos para prepararle posada; pero no le recibieron porque tenía intención de ir a Jerusalén. Al verlo sus discípulos, Santiago y Juan, dijeron: “Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo y los consuma?”. Pero volviéndose, les reprendió" (San Lucas 9:51-55)
Tras los terremotos de septiembre han circulado por redes sociales mensajes afirmando “Dios castigo al pueblo de México por sus pecados”, algunos se refieren al aborto, uniones homosexuales, corrupción del Gobierno, otros, las sectas Cristo céntricas afirman “este castigo vino por la idolatría”.
Existen muchos textos del antiguo testamento que se refieren a la destrucción como un “castigo” divino; Sodoma y Gomorra, el diluvio con Noé, etc., pero estos textos corresponden a un período en el cual lo bueno y lo malo era imputado a Dios, el creador bendecía ó maldecía, esa fue la interpretación que los antiguos hicieron de las catástrofes naturales, y de alguna forma intentaron liberarse de tal castigo; los paganos haciendo sacrificios y los hebreos guardando la ley de Moisés ó creando mas leyes para guardar mejor la ley.  
Cristo concluye la revelación, él nos muestra aquello que no conocíamos de Dios; su infinita bondad y misericordia. Es un error de interpretación sobre poner los textos bíblicos más antiguos por encima de la última revelación dejada por Jesús. La biblia se interpreta desde la enseñanza de Jesús y no desde la óptica de los hebreos de la antigüedad. En el fragmento del evangelio de San Lucas, el mesías reprende a sus discípulos por tener esa actitud de dañar la integridad de aquel que se niega a recibir al salvador., pensar que Dios daña al que se opone a él no es correcto.
Sobre la tragedia que vive el país tras los terremotos, ¿podemos culpar a Dios por la autoría de tal calamidad?, no, él no es culpable, él no es el autor de esto ni se complace en el dolor ajeno. El creador hizo funcionar su creación por medio de leyes –los físicos saben de esto- fuimos nosotros los que edificamos en zonas de riesgo; sismo, huracán, inundación, etc., los antiguos lo hicieron ignorándolo pero el hombre moderno con tecnología no debe hacerlo. Dios provee al mundo hombres de ciencia que nos hablan con cordura pero no los escuchamos., simplemente en Hermosillo, ¿cree usted que Dios no envío algún profeta para anunciar que no es correcto edificar sobre el vado de un rio?, ¡claro que lo hizo!, pero no entendemos hasta que el agua arrase con todo.

En medio de las tragedias Dios provee al mundo de seres con vocación de servir y hacen posible encarnar el mandamiento; “amarás a tu prójimo como a ti mismo…”, y quizá sin saberlo ó conociéndolo responden a ese llamado del Espíritu ante la necesidad de las víctimas. Dios ha estado con nosotros en todo momento, ha hablado por las bocas de los hombres de ciencia que dijeron; “no construyas tal cosa…”, ha estado en las manos del que ayuda y ha estado atento a la oración del que desfallece. Dios ha estado con nosotros siempre para que nosotros estemos con él.    

domingo, 17 de septiembre de 2017

¿Jesús tiene sangre pagana?

El papa Francisco visito Colombia a principios de septiembre y entre sus discursos resalto la siguiente frase: “por las venas de Jesús corre sangre pagana…”, las criticas en redes sociales no se hicieron esperar, los sectarios hicieron escarnio del Pontífice acusándolo de “blasfemo”, hasta algunos católicos pusieron en duda la afirmación de Bergoglio porque creen que esta expresión demerita a Jesús.
La sangre de Cristo nos limpia de todo pecado, su sacrificio nos reconcilia, ¿Porque el papa afirma que Jesús tiene sangre pagana?, ¿Quiénes son los paganos?. Los paganos eran los pueblos politeístas ajenos a la fe de Israel y el pacto de Abraham. En la biblia podemos encontrar que en la antigüedad se prohibió a los Israelitas mezclarse con paganos porque ellos tenían cultos politeístas. En muchos textos bíblicos los paganos resultan ser los enemigos de la fe judía porque los obligaban adorar a otros dioses.
El celo judío por preservar el linaje puro y un culto alejado del sincretismo politeísta era el sello distintivo de todo israelita, la enemistad entre judíos y samaritanos fue eso, los samaritanos fueron hebreos mestizos mezclados con paganos de culto sincretista, ilícito para judíos. En el pasaje de Jesús y la samaritana, cuando este pide de beber, ella manifestó su sorpresa con una pregunta; “¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana?”. En este pasaje el mesías no se detiene por el prejuicio y la costumbre social de la época, él es cercano a todos, necesitado como todos. Hasta sus discípulos se sorprendieron de verlo hablar con una samaritana.  
Aunque las palabras de Francisco buscan propiciar el acercamiento entre los pueblos y derribar barreras que dividen, su expresión obliga a estudiar y mirar al Jesús bíblico, nacido de mujer, con una genealogía donde hay buenos y malos, hebreos y paganos. Parece que el dicho de Francisco despertó en algunos lo contrario; una barrera, vuelven las rencillas de “linajes puros” y el espíritu de los fariseos está de nuevo en muchas bocas, como si la sangre de Jesús fuese limpia por su estatus de raza y no por su obediencia al Padre, como si la sangre ajena a nuestra fe valiese menos.    
Dentro de la genealogía de Jesús no es difícil mostrar la sangre pagana, basta citar un solo verso: “Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham” (S. Mateo 1:1). El padre de Abraham, Terah, fue un pagano, según la tradición judía, era un politeísta que se ganaba la vida fabricando ídolos, esto lo sabe cualquier judío formado y lo enseña sin espantarse. ¿Cómo es que el papa ahora ha dicho “por las venas de Jesús corre sangre pagana” y esto espanta a muchos?, ¿Cuál será el verdadero apego de aquellos que se espantan?, ¿Sera que su fe es débil y frágil y han puesto a Jesús en una vitrina, aislado de las realidades humanas? Ó ¿simplemente están buscando algún pretexto para acabar con Francisco?.

Cuando el papa expresa esta realidad en la genealogía de Jesús desea mostrarnos que en la construcción del proyecto divino todos los pueblos participan, Dios lo ha permitido porque es necesario que veamos el bien común dejando atrás las diferencias ó los privilegios. Por la historia de la salvación podemos apreciar cómo fue posible construir esa encarnación del mesías por la sangre de muchos, de generación en generación hasta llegar a él, y que, por la sangre de uno –el Cristo- se logra reconciliar a todos. ¿Estamos reconciliados entre sí?, ¿no debiese ser la discordia un motivo de mayor espanto?. La enemistad con el prójimo es enemistad contra Dios. 

domingo, 10 de septiembre de 2017

La formación en los menores

Había un hombre que enseño a sus pequeños hijos amar la vida, y para esto, planto una planta muy pequeñita en una parte del patio. En el inicio los niños estaban interesados pero conforme paso el tiempo perdieron interés por la planta, no querían regarla ni limpiar sus hojas, les daba flojera y preferían hacer otras cosas pero el padre los obligaba y se armaban discusiones por la rebeldía de los hijos. Los hijos crecieron y el árbol también, en los veranos aquella familia disfrutaba la sombra y los frutos de aquel árbol que había crecido fuerte y bien enraizado, y atender al árbol era más fácil por la sobra que tenia.     
El amor en ocasiones es así, es el árbol que todos quieren tener pero nadie quiere atender. Este amor no es solo un amor de pareja, es un amor a Dios, al prójimo, a los hermanos, el amor a la vida y el amor a uno mismo.
Sonora ocupó el cuarto lugar en suicidios este año y cuatro de cada diez son cometidos por jóvenes de 15 a 29 años. Estos jóvenes no amaron su vida como para vivirla ó quizá la vivieron muy rápido, esta realidad parece no conmovernos, los vemos como arboles ajenos.   
Sin duda el papel de la Iglesia debe ser formativo, una escuela para apreciar la vida ajena y la propia, sin embargo, siento que el catecismo para niños culmina en una Eucaristía y desconozco si el modo y la forma en la formación logra trascender en el menor para tener una experiencia con Dios. El despertar al Espíritu no puede darse solo por la experiencia académica de memorizar información y responder correctamente las preguntas de un examen final. Cada formador debe ser sensible y no olvidar que está educando almas y que la experiencia no debe ser a la de un aula de cualquier escuela pública, es una formación de espíritu que no se limita al resultado de un examen, eso hasta lo denigra. Es difícil compartir las cosas espirituales.  
Son el padre y la madre los principales formadores en la fe y el amor a la vida, pero en tiempos modernos parecieran ser el principal obstáculo porque ellos mismos carecen de una formación apta para llevar una vida cristiana, y los más laxos hasta prefieren no bautizar sino dejar que el menor lo decida cuando a él le plazca. Esta idea de libertad es errónea, la formación es necesaria para ser libres. Nadie deja a libre elección del adolescente ir a la escuela ó no ir, todos optaran por no ir. Ellos no son libres para escoger lo mejor porque lo mejor no lo conocen aun, no pueden verlo a su corta edad. La formación espiritual es necesaria para ser libres, la Educación Pública no formara a los menores en cuestiones de afecto, discernimiento y significado de la vida, los menores necesitan una formación que los ayude a vencer las tentaciones promovidas en el mundo; televisión, internet y calles. Dentro de cada  individuo existe una lucha interior entre el bien y el mal, y es necesario cooperar con los menos formados para que el bien en ellos crezca. Como un árbol pequeño que está indefenso ante tormentas y sequias, necesita profundizar en el bien para tener raíces y ramas fuertes.

El catecismo no concluye en la primera comunión, al contrario, es solo el inicio, la formación cristiana abarca todas las etapas del individuo y tiene como meta el convertirnos en un reflejo vivo de Jesús. ¿Qué tanto nos parecemos a él hoy?.         

domingo, 3 de septiembre de 2017

La pobreza de San Ignaciano

Recientemente en una reunión se expuso parte de la vida de San Ignacio de Loyola enfatizando su afecto por la pobreza. No soy un conocedor de la vida de este santo pero vale la pena compartir lo poco ó mucho que pude reflexionar en base aquella reunión. 
San Ignacio fue un militar español converso a la fe católica, provenía de una familia de nobles e ilustres de la casa de Balda, uno de los linajes más antiguos de la provincia de Guipúzcoa, España. A él se le debe la fundación de la compañía de Jesús comúnmente conocidos como “Jesuitas”, caracterizados por el uso de ejercicios espirituales y el voto de pobreza.
Tras su conversión y en su proceso, San Ignacio se despoja de sus comodidades para abrazar la pobreza, vive pidiendo limosna y reparte lo recibido entre los pobres. En un tiempo él pensó que guardar cosas materiales –por más pequeñas que fuesen- limitaba su confianza en Dios, de tal forma, que en un tiempo vivió solo con lo que tenía en su bolsa, en el hoy, sin saber, ni guardar algo para mañana. Por esta experiencia puedo decir que parte de su formación e inspiración religiosa la recibió gracias a la pobreza.
Parte del interés de San Ignacio fue la preocupación de los pobres, también, la necesidad espiritual ó más bien la pobreza espiritual que existe dentro de cada persona, esto es, la carencia de Dios, la necesidad de la evangelización y la predicación para resolver tales carencias que son invisibles y no distinguen clases sociales.
De tal suerte, al pertenecer a una familia de ilustres y nobles españoles, me atrevo afirmar que San Ignacio al encontrarse en Dios, huye de su pobreza espiritual enraizada por la confianza que tuvo en la nobleza y se une a la pobreza para enriquecerse espiritualmente. Tras este acto radical, San Ignacio nos enseña en su arrebato, que la pobreza espiritual puede ser peor que la pobreza material, al lanzarse a ese vacío confiando en Dios nos hace entender que él apostó por algo mejor y el costo de oportunidad de esa inversión fue despojarse de sus riquezas terrenales.
Entonces, si un rico se atreve hacer una inversión de ese tipo para recibir algo mejor –dejar sus bienes terrenos, abrazar la pobreza buscando la riqueza espiritual- no debiésemos ver a la pobreza como “algo malo” ó como “una tragedia” –lo vemos así porque nuestro corazón está inclinado a las comodidades terrenas- mirando el ejemplo del Santo, la pobreza debiese ser vista como una oportunidad de crecimiento interior y aprendizaje, de tal manera que no debiésemos ver a los pobres con lástima sino con admiración, como maestros en la fe por su confianza en Dios y retribuirle en su necesidad terrenal como a un hermano, no como a un marginado, ósea, el que vive al margen de nosotros.

Termino con una fracción del pensamiento Ignaciano; “Dios me ama más que yo a mí mismo. ¡Siguiendo a Jesús, no me puedo perder!, Dios proveerá lo que mejor le parezca”. 

domingo, 27 de agosto de 2017

La obra del maligno

El cristianismo enseña que la intención de Satanás es matar y destruir. El enemigo se caracteriza por promover lo opuesto de todas las cualidades del creador. Dios es orden, Satán es anarquía, Dios es verdad, Satán es mentira, Dios es misericordia, Satán es venganza, Dios es libertad, Satán es libertinaje, Dios es paciencia, Satán es necedad.
El tentador opera de muchas formas en la vida del ser humano, el disfraza la verdad de mentira y es hábil para confundirnos. Sus tentaciones irán de menos a más, él no utiliza las cosas que nos disgustan, usa las cosas que nos gustan. Usará nuestros temores mas escondidos y no se limitará en hacernos pecar, provocará en nosotros sentimientos que nos acorralan y limitan en el desarrollo pleno de la vida; la desconfianza, la tristeza, la soledad. Si alguien está interesado en que la pasemos mal aunque todo este bien, ese es Satán, y, el mismo nos hace creer que estamos bien cuando nuestra vida es un nido de maldad. Él desea que vivamos en la mentira; al malo le dice “estas bien, sigue así”, y al bueno le dice “estas mal” y le atormenta la vida.     
Cuando el enemigo no consigue hacer caer a un cristiano que posee formación en la fe y los valores, recurre a otro tipo de artimañas. Supongamos, una mujer acude cotidianamente a la Iglesia, trabaja en las cosas de Dios y por su edad no es movida por los deseos de la juventud, ¿Cómo podrá Satán tentarla?. El tentador no usara las cosas del mundo, él usara las cosas de la Iglesia. Si aquella mujer acude varias veces a misa en la semana, Satán la acusará por no haber asistido siempre, y si con alegría está interesada en participar en las labores del templo, el tentador la acusara para que participe mucho más hasta agotarla. El enemigo le exigirá una perfección sin errores y hará de aquello una competencia. Satanás se disfrazara de Dios mismo para exigir una fe extenuante que ralla en el fanatismo, eso la desgastara en las labores del templo y propiciara el hartazgo y distanciamiento al Verdadero Dios; el Padre que nos da perdón y reposo. En el evangelio Jesús menciono: “mi yugo es fácil y ligera mi carga…” (S. Mateo 11:30), pero Satán aprovechándose de la buena voluntad añadirá más peso hasta volver aquello insoportable. En esta tentación, el siervo de Dios responderá de modo humilde al decir “no puedo”, mientras el ciego alentado por el ego insistirá en lograr todas las cosas pero no podrá, y ahí, Satán aprovechara su situación para acusarlo de su incapacidad en la obra de Dios.  
Entonces, ¿Cuál podrá ser el termómetro ideal para poder detectar este tipo de tentaciones?, en primera distinguir el ánimo que nos mueve a servir y hacerlo, y, al ser llamados a llevar más compromisos para el Reino de Dios, distinguir si esto viene de una invitación de Dios ó de un ego personal, que es una tentación. También apreciar y notar la forma en que se desarrolla nuestro interior, ¿aquello nos hace sentir superiores al resto de servidores del templo ó nos hace estar más motivados y añadidos al Señor?. Por el contrario, si no existen más compromisos dentro de la Iglesia y por años hemos participado en lo mismo, ¿Cómo nos sentimos con esa situación?, ¿secos, aburridos, sin ánimo de servir aunque lo hagamos? Ó ¿es esa labor lo que nos hace sentir parte de la obra de Cristo?. Sigamos adelante trabajando y si algo nos perturba pongámoslo en oración, seamos atentos a nuestra actitud, no sea que nosotros mismos le estemos haciendo la obra al diablo dentro de la Iglesia.         

domingo, 20 de agosto de 2017

Dios y la riqueza

"Jesús les dijo: “Mirad y guardaos de toda codicia, porque, aun en la abundancia, la vida de uno no está asegurada por sus bienes”. Les dijo una parábola: “Los campos de cierto hombre rico dieron mucho fruto; y pensaba entre sí, diciendo: "¿Qué haré, pues no tengo donde reunir mi cosecha?", y dijo: "Voy a hacer esto: Voy a demoler mis graneros, y edificaré otros más grandes y reuniré allí todo mi trigo y mis bienes, diré a mi alma: Alma, tienes muchos bienes en reserva para muchos años. Descansa, come, bebe, banquetea. Pero Dios le dijo: "¡Necio! Esta misma noche te reclamarán el alma; las cosas que preparaste, ¿para quién serán?". Así es el que atesora riquezas para sí, y no se enriquece en orden a Dios". (San Lucas 12:15-20)
La inquietud de muchos es el deseo por las riquezas y el evangelio, pero ¿será posible ser católico e intentar ser rico?, ¿no dice también el evangelio “es más fácil que pase un camello por el ojo de una aguja a que un rico entre al reino de los cielos”?, si, lo dice. En la búsqueda de las riquezas muchos se han alejado del evangelio porque lo ven como impedimento para lograr el éxito y la abundancia financiera. Están en un error, lo que Dios desea es la salvación de nuestra alma, el evangelio nos advierte de las tentaciones que vendrán por buscar la riqueza ó por tenerlas y no compartir.
Imaginemos a Carlos Slim, es uno de los hombres más ricos del mundo con 77 años de edad, ¿Cuánto años mas podrá vivir?, ¿10, 15 años?, quizá muera antes de los 90 años. Si Slim optara por dejar de invertir y dejar de hacer negocios para retirarse ¿sabe usted que cantidad de personas no podrán tener un trabajo solo porque Slim decidió dejar su dinero guardado?. Es obvio, cuando Slim decide mover el dinero de sus cuentas bancarias para generar negocios, crea empleos. El problema de guardar el dinero en “el granero” para llevar una vida ociosa es que nadie se beneficia.
Si usted tiene dinero guardado y desea invertirlo comprando una casa, por más pequeña que esta sea, ¿sabe la cantidad de personas involucradas en ese bien?, albañiles, carpinteros, plomeros, electricistas, arquitectos, proveedores de insumos y de materiales, notarios, hasta autoridades municipales y estatales, es una concatenación laboral y de servicios.
El buen uso de la riqueza es crear beneficios, crear empleo, el evangelio y la riqueza no es solamente un asunto de repartir bienes entre los pobres. Cuando el trabajo está en peligro de exención hay que tener ingenio para generarlo, y quizá, alguien tenga mucho dinero pero no tenga ideas y otro tenga buenas ideas pero sin dinero. Hay que hacer sinergia para crear mejores condiciones para todos.

Si Dios da la oportunidad, el ingenio y la sagacidad para multiplicar el capital, no olvidemos que tenemos una responsabilidad en beneficio de la sociedad. No veamos el evangelio como un impedimento para emprender negocios, al contrario, conozcamos los valores del cristianismo para que estén en nuestros proyectos. Por el contrario, si no recibimos de Dios el ingenio y la sagacidad para crear riqueza, pensemos también que nuestro patrón ha invertido en un negocio y nos ha dado un empleo, y que, si a él le va bien en el negocio, ojala entienda lo que es compartir, para que a sus empleados también les vaya mejor.  

domingo, 13 de agosto de 2017

El caso del Cardenal Norberto

El 11 de agosto ACI Prensa público el siguiente encabezado; “Cardenal Rivera demostró falsedad de acusaciones sobre encubrimientos, afirma Arzobispado”, señalando que “El Cardenal Norberto Rivera ha demostrado ante el Ministerio Público que las acusaciones de los ex sacerdotes Alberto Athié y José Barba sobre supuestos encubrimientos a curas pederastas fueron una “farsa orquestada”, afirmó la Arquidiócesis de México”. Esta noticia tuvo menos difusión en medios que la noticia de la acusación hecha por Athié y Barba contra Norberto.
Desgraciadamente pocos medios señalaron lo que ACI Prensa público, incluso, algunos publicaron encabezados donde se deja en duda la inocencia de Rivera. Por ejemplo, el medio “Animal Político” utilizo “Norberto Rivera rechazó que haya encubierto a sacerdotes pederastas”, el portal “Sin embargo” uso “Norberto Rivera reconoce ante la PGR que supo de al menos seis casos de pederastia”. Aunque la noticia es la misma y el Cardenal demostró no encubrir a nadie -mostró copias de las denuncias presentadas por la Arquidiócesis de México desde 2010, como lo marca la ley, contra presuntos actos delictivos al interior de la Iglesia- los medios de comunicación parece que se niegan a otorgar la inocencia al Cardenal.
Lo curioso es que dentro de los shows mediáticos, a los cuales los medios de comunicación nos tienen acostumbrados hoy en día, noto que el periodismo no indaga en Athié y Barba, la denuncia contra el Cardenal se baso en una nota publicada por el diario El Universal en diciembre de 2016. Ósea, ¿alguien puede denunciar a una figura pública usando como sustento la nota de un periódico y ningún periodista cuestiona “porque”?, ¿nadie cuestiona ó indaga si existió una doble intención en los actos de Athié y Barba?.
Es una lástima para nuestra sociedad hacer escarnio con un sacerdote. Es evidente que la imagen del Cardenal se vio dañada con este acto, Athié y Barba aprovechándose de la renuncia de Rivera –hecha por motivos de su edad- apalancaron su intención, lo denunciaron sin sustento sólido y nadie los cuestiona.
Tengo tristeza por los católicos que replicaron las intenciones de Athié y Barba, y que de buena intención creyeron estar de lado de las víctimas, aunque la victima resultó ser el Cardenal, ha sido víctima de injuria en los medios de comunicación. El Cardenal pudo mostrar su inocencia pero a nadie le interesa retribuir el perjuicio. Ojalá esto nos enseñe como católicos a que “un sacerdote acusado” no necesariamente es culpable, yo puedo acusar al Papa por haberme robado un lápiz y eso no significa que sea cierto.

Seamos prudentes y no emitamos juicio contra nadie, eso depende de Dios y de la autoridad civil. ¿Por qué termino Jesús crucificado?, por un falso testimonio. Ante la toma de una postura puede ser más puro y más sabio decir “no se” antes que tomar un bando. Existe una evidente campaña de odio contra la Iglesia Católica, eso como católicos tengámoslo bien claro, que nuestra fe no se mueva, al contrario, preparémonos más, porque entre mas se lacere el cuerpo de Cristo más próximo estará para morir pero también para resucitar, y ahí, Dios considerará solo al justo.  

domingo, 6 de agosto de 2017

La santidad del templo

Recientemente el apologista católico, Frank Morera, estuvo como invitado en el programa de EWTN, “Cara a cara” con Alejandro Bermúdez, donde toco el tema de la liturgia y la pérdida de sacralidad en parroquias y misas a lo largo de América.
El apologista nota el afán de muchos sacerdotes por hacer la misa algo emotiva y divertida para atraer a los creyentes, pero estas intenciones en los actos del culto pueden confundir a la audiencia haciéndole perder el sentido de lo sagrado, y, aunque no se haga con mala intención es un aspecto que debe cuidarse porque se acostumbra a la audiencia a estar centrados en sus estados de ánimo; si fue una experiencia divertida ó aburrida, cuando el centro de la misa no es ese, sino adentrarse en la reconciliación con Dios por medio de la Eucaristía. Es cierto que la decoración, la música del coro ó el chascarrillo del sacerdote en la homilía puede ser catalizador de nuestra atención pero el complemento no debe ser sustancia.
Como pueblo que sigue a Jesús debemos hacer el esfuerzo por darle al culto el lugar que se merece en nuestro corazón, considerando que la misa no es un evento “de nosotros” sino un evento de Jesús, que se entregó en obediencia al Padre para la redención de nosotros. El sacerdote Jorge Loring afirmaba: “si la misa te aburre vete al cine ó al parque, la misa no es para entretener…”, es verdad, la misa no tiene esa intención.
En los textos del antiguo testamento encontramos el llamado a Moisés en la zarza ardiente, ahí se menciona; “Yavé le dijo: No te acerques más. Sácate tus sandalias porque el lugar que pisas es tierra sagrada” (Éxodo 3:5). ¿Para qué pidió Dios quitarse la sandalias?, ¿existe alguna diferencia?. El verso parece ser un regaño de parte de Dios pero veámoslo de esta otra forma; ¿alguien que acude a la playa no se toma unos minutos para estar descalzo con tal de sentir la arena?, si, así es, cuando vamos a la playa usamos ropa acorde para sentir el mar, la brisa, las olas y la arena, y disfrutar la experiencia completa. El asunto es así, para disfrutar el suelo santo tenemos que despojarnos de lo que nos estorbe, si no nos despojamos de lo que nos impide disfrutar la santidad del templo y contemplar esos momentos eucarísticos en comunidad, nos quedaremos fuera de esa experiencia, será como ir a la playa vestidos con saco y corbata contemplando el reloj sin bajarse del automóvil. Estaremos perdiendo la oportunidad de disfrutar por tener nuestro interés en algo ajeno al evento. 
Pensemos de modo contrario en el caso de Moisés, si él se negase a quitar sus sandalias para evitar lastimar sus pies, ¿valdrá la pena ensuciar el suelo santo con sus zapatos?. A veces me pregunto cómo Iglesia si es conveniente otorgarle al pueblo tantas concesiones con tal de que regrese al templo; ¿habremos de acabar con la reverencia y la solemnidad del templo pues esta generación no desea entrar porque está acostumbrada a ser irreverente e insolente en cualquier lugar?. No, no debemos destruir estos atributos del templo para que el pueblo entre, más bien, debemos inculcarle al pueblo que el templo es un lugar distinto a todos los demás, que en este lugar se experimenta una experiencia única, y es necesario despojarse de la experiencia del mundo para entrar en la experiencia de Dios.

Para entrar en la experiencia de Dios, es necesario despojarnos de pensamientos, emociones y sentimientos que se sucintan en nuestro interior y nos perturban, deshacernos de esa vivencia sembrada por el mundo y entrar en la quietud, como aquel que observa en silencio el fuego en medio de la noche, como un Moisés en medio de la zarza y entender que ese sitio es sagrado porque Dios está ahí.      

lunes, 10 de julio de 2017

Animar a un sacerdote

Cada vez que un sumo pontífice visita nuestro país los medios de comunicación se aglutinan para informarnos los hechos y la agenda del clérigo. No faltan periodistas cuestionando el papel de la Iglesia en los casos de pedofilia, reviviendo encabezados de crímenes y escándalos añejos, justificándose en atender a las víctimas aunque pareciera que la preocupación es que la herida nunca sane para vender la nota cuantas veces sea posible. Ningún periodista, ninguno, ha increpado algún sumo pontífice por el desmedido asesinato de sacerdotes en el país, siendo México, uno de los países más peligrosos para ejercer este cargo. Pareciera que a ningún periodista ó medio de talla nacional ó internacional le interesa este tema, y creo que es por simple marketing. Cuando un sacerdote es acusado por un delito la noticia se publica por todos los medios, y cuando es absuelto de una acusación judicial por ser declarado inocente no hay medio que publique el hecho, salvo uno o dos, y ACI Prensa. Parece que no es rentable para ningún medio de noticias mostrar a la Iglesia cuando es víctima.  
Hace algunos meses un hombre entro a misa en la Catedral Metropolitana en Ciudad de México, fue testigo de toda la liturgia, se formo en la fila para la comunión y cuando tuvo al párroco enfrente saco una navaja e intento degollarlo. Aunque la noticia fue mostrada a nivel nacional, la investigación concluyó en que el culpable es un enfermo mental. Pero, ¿un enfermo mental puede guardar un arma entre sus ropas, seguir toda una liturgia sin escándalo, focalizar a su víctima, usar su arma con destreza y pretender emular el asesinato del sacerdote francés, Jacques Hamel?, ¿en verdad el rufián es un demente?. Me parece lógico alegar demencia cuando deseas que tu sentencia sea menor. ¿Y si el criminal no fuese un demente?, su sentencia seria mayor y el acto sería un crimen de odio contra la Iglesia Católica. Hay algo que debo hacer notar, ningún grupo social, religioso ó político en México reprobó este crimen ó dio palabras de aliento a la víctima, ni la CNDH, ni la CONAPRED, ni LGTB, ni grupos evangélicos, ni judíos, ni musulmanes, etc. ¿Cómo debemos interpretar este gesto de apatía?, ¿La vida de un sacerdote no vale ni una palabra de aliento?.
Hace algunos días, un grupo de católicos me envío una invitación para firmar una petición ciudadana que tiene como fin hacer comparecer al Cardenal, Norberto Rivera, por supuesto encubrimiento de quince sacerdotes acusados de pedofilia. Aunque la demanda fue puesta por un tercero a inicios de junio, se sustenta en una declaración pública hecha por Rivera en diciembre de 2016. La acusación se basa en el hecho de que Norberto confieso “turnar los casos a Roma” –si lo turno a una instancia superior, ¿por qué la acusación afirma que los encubrió? (no entiendo)- Lo curioso es que parece que a nadie le importa que paso con los quince sacerdotes, si fueron culpables ó inocentes, el ímpetu ciudadano esta en juntar firmas para presionar al juez y al Presidente de la República y hacer declarar a Norberto, como si la comparecencia se lograra por votos y por firmas, y no, por el dictamen de un juez en su conocimiento de las leyes y el derecho, y la evidencia presentada que sustenta la demanda. El caso es alimento para los medios, y no faltará aquel católico que sin fundamento vea a Norberto como el mismo Caifás solo por ocupar un lugar dentro de la jerarquía católica. 

Para concluir esta reflexión, en México la vida de un sacerdote parece valer menos que nada, y es tan fácil hablar pestes de un párroco y que la gente lo crea sin meditarlo y lo replique como si fuese verdad. Como bautizados tenemos la obligación de hablar lo que es justo. La recomendación de San Pablo a Timoteo fue; “No admitas ninguna acusación contra un presbítero si no viene con el testimonio de dos ó tres” (I Timoteo 5:19), aunque parece que cambiamos la palabra “testimonio” por dos o tres “rumores”. Hay que apoyar a nuestros pastores, dar ánimo y aliento, el mundo no lo hará.   

domingo, 2 de julio de 2017

Confiar en Dios

En una reunión con amigos, alguien comento “creo que no confío en Dios lo suficiente…”, conteste: “¿Cómo lo sabes?”. Muchos nos hemos realizado la pregunta partiendo desde el prejuicio pensando que no nos fiamos de Dios lo suficiente, creo que Dios tampoco exigirá más de lo que podamos ofrecerle, aunque siempre nos invitara a dar algo más cuando podemos darlo.
Pero, ¿Cómo sabemos que no confiamos en Dios?. En primer lugar, hacerse la pregunta tiene en si un valor, una virtud, no cualquiera se pregunta tal cosa, quien se cuestiona, lo hace en un intento de confiar en Dios de modo correcto. Entonces, más que sufrir por la interrogante debemos alegrarnos porque nuestro interés está en agradar a Dios, y eso, será bien recibido por Él. Creer que no confiamos en Dios puede ser también una tentación de Satán para no disfrutar y lamentarnos por nuestra incapacidad humana. Confiamos en Dios porque tenemos fe. No debemos sufrir creyendo que vendrán pruebas que no podremos superar, ya lo dijo Jesús;  “no se preocupen por el día de mañana, el día de mañana traerá su propio afán…” (S. Mateo 6:34).    
¿Cómo sabemos que no confiamos en Dios cuando Él nos regalo la vida, nos dio casa, trabajo y alimento?, ¿estaremos mortificados creyendo que no confiamos en Dios lo suficiente para no disfrutar lo que Dios nos dio?. Debemos entender que Dios llama al hombre para disfrutar porque Dios nos invita al Edén eterno. Cuando un hombre se arrepiente de su mala vida esta confiando en Dios, está admitiendo que Dios ofrece una mejor vida para disfrutar y el arrepentimiento es el primer paso de esa confianza.   
Desde el canon ético, confía en Dios aquel que se fía de sus mandamientos –aunque no tenga religión- desde el punto de vista religioso, confía en Dios aquel que cree que Jesús es el mesías –aunque no participe de la Iglesia- desde el punto dogmatico, confía en Dios aquel que se fía de las promesas de Jesús entregadas a sus apóstoles –aunque no logre entenderlas ó las entienda- Desde la generalidad, confía en Dios aquel que cree, aquel que entiende que la creación esta mas allá de lo que vemos y tocamos. Confía en Dios el que puede hacer daño y no lo hace, aquel que opta por hacer el bien.
La vida de fe es parecida a la vida humana; de niños nuestros padres están al cuidado de nosotros, se manifiestan en cualquier momento e instante, en la edad adulta pasamos más tiempo en las obligaciones, vemos poco a nuestros padres pero sabemos que están ahí. Cuando experimentamos la conversión, en el despertar a la vida de fe, Dios parece evidente, se manifiesta en experiencias de vida que se vuelven inolvidables, conforme pasa el tiempo aquellas manifestaciones son esporádicas ó nulas. Esta ausencia es la invitación que Dios nos hace para confiar más allá de lo vivido. Somos sus hijos.
De esto puedo contar una historia, había dos hombres, uno hacia oración y quería sentir la presencia de Dios en cada oración, otro, cuando hacia oración no prestaba importancia si sentía ó no, el lo hacía. ¿Cuál de los dos confiaba más?, creo que el segundo porque se necesita más fe para orar y no sentir nada. El argumento es que Dios sigue ahí sin importar si lo sentimos ó no. Dios está con nosotros.  
Espero que quienes experimentaron una conversión no alimenten su fe solo por emociones. Es bueno buscar las cosas que nos hacen sentir cerca de Dios, solo debemos entender que cuando no sintamos nada, debemos seguir ahí porque Dios sigue ahí.

       

domingo, 25 de junio de 2017

La partida de San Pedro

La intercesión de los Santos es una de los temas más discutidos entre católicos y hermanos separados. Ellos condenan esta creencia afirmando que “los muertos no deben ser invocados”, justificando esta prohibición en las leyes de la Torá de Moisés, que nosotros llamamos “Pentateuco” y está dentro en el compendio del Antiguo Testamento.
Sin embargo, muchos ignoran las creencias judías, desconociendo la creencia judía de los tzadik: hombres justos de Israel que ruegan ante Dios por su pueblo desde esta vida ó desde la otra vida. Los rabinos conocen claramente la prohibición de Moisés y saben que no infringen su ley cuando recurren a un tzadik para pedir amparo, la prohibición de invocar muertos se refiere a las sesiones espiritistas, médiums, agoreros, etc., (¿vamos a enseñarle Torá a un judío?, no).
Uno de los ejemplos más claros en la vida religiosa del pueblo judío es la tumba de Raquel, esposa de Jacob, ahí, los Israelitas se congregan para llevar ruegos y peticiones a Raquel para que Dios escuche y atienda en atención a ella, todo esto en base al profeta que escribió;
“Esto dice Dios: en Ramá se han oído unos quejidos y un amargo lamento: es Raquel que llora a sus hijos y no quiere que la consuelen, pues ya no están. Así dice Yavé: Deja de lamentarte, y seca el llanto de tus ojos, ya que tu prueba tendrá su recompensa: tus hijos volverán del país enemigo. Ten esperanza para el futuro, pues tu descendencia regresará a su tierra” (Jeremías 31:15-17).
Para mí, Raquel es el antecedente más importante para comprender el papel de la Virgen María en la nueva alianza, aclarando que la mediación de Jesús es única e insustituible, él es el sacrificio para la propiciación de nuestros pecados, ningún santo nos redime, la Virgen tampoco, pero si podemos encontrar por ella beneficios porque sus ruegos son más potentes que los míos.  
 Dentro del Nuevo Testamento existen unos versos escritos por San Pedro que pocas veces son leídos con atención, en ellos, el apóstol –judío de nacimiento-anuncia su muerte y afirma que después de su partida velará por sus discípulos. La biblia versión Reina Valera –usada por hermanos evangélicos- señala;
“Sabiendo que en breve debo abandonar el cuerpo, como nuestro Señor Jesucristo me ha declarado. También yo procuraré con diligencia que después de mi partida vosotros podáis en todo momento tener memoria de estas cosas” (2da carta, cap. 1, v.14, 15).
¿San Pedro se está refiriendo a que después de muerto hará lo necesario para que sus seguidores recuerden sus enseñanzas?, podríamos decir que sí, no olvidemos que él fue testigo de la transfiguración de Jesucristo cuando este hablo con Moisés en el monte, podríamos pensar que San Pedro inspirado en la transfiguración no duda en que después de fallecer hablará con Jesús como lo hizo Moisés desde la otra vida. Incluso, tres versículos más adelante, la propia carta  hace mención a lo ocurrido en el monte, entonces, puede creerse que San Pedro está comprometiéndose para apoyar a sus discípulos después de esta vida.

Para finalizar, creo que todo bautizado, discípulo de Jesucristo que espera con anhelo entrar a la gloria del Padre, ¿no procurara estando una vez ahí, que sus hermanos y amigos que participan de esta vida, puedan acceder a esa misma gloria una vez que dejen este mundo?, pienso que sí y creo que también San  Pedro lo creyó.

domingo, 18 de junio de 2017

Moisés y Pentecostés

¿Tendrá relación Moisés con la fiesta de Pentecostés?. Hace algunas semanas compartí varias reflexiones sobre la vida de Moisés; su juventud, su exilio, su matrimonio, su labor profética, pero por algún motivo olvide hablar de su obra más importante, los diez mandamientos.
La vida de Moisés es importante en el pueblo de Israel, él y sus leyes –la tora- son el eje central de la religión judía, incluso, los rabinos consideran “falso profeta” a todo aquel iluminado que no esté en concordancia con Moisés. Pero lo más importante dentro de la vida de Moisés no fueron las plagas que desato en Egipto ó que pudo abrir el mar en dos, lo más trascendente de su obra son los diez mandamientos y en relación a ello se instauro la fiesta judía llamada Pentecostés, evento que celebra la llegada del pueblo hebreo al monte Sinaí cuando recibió la ley.
Entre los judíos la celebración de Pentecostés es conocida como “Shavuot”, que significa “semanas”, es una fiesta que se celebra un periodo y no un fecha, cada semana los judíos ofrecen algo según lo manda su ley. La fiesta aparece en el libro de levítico; “A partir del día que sigue al sábado en que habrán traído la gavilla para ser mecida ante Yavé, ustedes contarán siete semanas completas. Al día siguiente del séptimo sábado serán cincuenta días y entonces ofrecerán una nueva ofrenda a Yavé” (cap. 23, v. 14,15). Al margen de esta reflexión y conociendo el pasaje del antiguo testamento, puedo decir, la resurrección de Cristo abre el inicio del nuevo Pentecostés cristiano pues el conteo de las semanas inicia –como dice la ley- “a partir del día que sigue al sábado…”, ósea, domingo hasta llegar a los cincuenta días.               
Como pueblo cristiano debemos hacer un paralelo entre la fiesta hebrea y la fiesta cristiana del mismo nombre, ellos celebran el fin del peregrinar en el desierto y la llegada al Sinaí para encontrarse con Dios y recibir la ley, mientras, la Iglesia celebra la llegada del Espíritu Santo y la ascensión del Señor para iniciar el peregrinar, la evangelización de los pueblos. Esto no es casualidad, existe una pedagogía que Dios desea ofrecernos por medio de la historia del pueblo judío.
Llevando estas fiestas y símbolos a nuestro diario vivir, puedo afirmar, los hebreos fueron liberados de la opresión en Egipto, esto es símbolo de la esclavitud del pecado, pero ¿para qué fueron libres?, ¿fueron libres para no llegar al Sinaí?, no, esta obra debía ser completada, debían peregrinar por el desierto hasta llegar al Sinaí y recibir la ley antes de entrar a la tierra prometida en Canaán., ellos debían completar el proyecto. En un lenguaje neotestamentario, ¿recibir el don de la fe nos cambia la vida para qué?, ¿nos cambia la vida simplemente para ser prudentes y sobrios y no unos descarriados por el pecado?, la fe nos cambia, si, nos ayuda, pero el proyecto no termina ahí, el proyecto es mas allá del “yo”, el proyecto se avoca al “nosotros”, la Iglesia, que es el pueblo dirigido y encaminado para llegar a la tierra prometida y llevar a otros., la meta está arriba y no en este mundo. Ser liberados del pecado es una libertad que no se limita solo a “mi libertad”, pues nadie es ser verdaderamente libre si alguno de sus hermanos aun es esclavo.

No basta ser liberados de nuestras tentaciones, hay que trabajar para llegar y para que también otros lleguen al último encuentro con Dios, así como Jesús subió llegado el día cincuenta de Pentecostés, es necesario que en nosotros se cumplan los días necesarios para llegar al Padre.    

domingo, 4 de junio de 2017

El hilo negro

Cuando estudie en el Instituto Bíblico Católico me enseñaron que dentro de la biblia convergen un sinfín de creencias y que no necesariamente algunas son apostólicas ó están reconocidas por la Iglesia.
Daré varios ejemplos, el primer caso; el Génesis afirma que hubo gigantes en la tierra (cap. 6. V. 4), segundo caso; del Edén salía un rio que se divida en cuatro ríos; Pisón, Guijón, Tigris y Éufrates (cap. 2 v. 10-14), tercer caso; los discípulos de Jesús sintieron temor y creyeron ver un fantasma cuando lo vieron caminar sobre las aguas (S. Mateo 14: 25,26), cuarto caso; Jesús señala que un hombre murió y fue llevado por los ángeles a un lugar conocido como “el seno de Abraham” (S. Lucas 16:22). Ninguno de los casos son dogmas de fe.  
Para el primer caso, la Iglesia reconoce que el antiguo testamento contiene creencias que corresponden a periodos donde la fe de los hebreos no estaba formada, la creencia en gigantes es un mito antiguo encontrado también en otras culturas como la sumeria ó griega. Sin duda, creencias y mitos de culturas antiguas convergen entre si y esta influencia se plasmo en fragmentos de la biblia aunque estos no sea parte de la revelación.
En el caso de los cuatro ríos que parten del Edén, en ese periodo, la creencia hebrea se limitaba a suponer que el Edén era un lugar físico que podía ser hallado en este mundo. Incluso, en tiempos del descubrimiento de América se pensó que este continente formaba parte del Edén porque los indios estaban desnudos, se creía que no sentían pena por estar libres del pecado original.  
Para el tercer caso, la creencia en fantasmas es más popular, es lógico que los discípulos sientan temor al no comprender lo que sucedía en aquel mar, sin embargo, después de la resurrección y en el desarrollo de la doctrina para el nuevo testamento esta creencia no vuelve a ser señalada por los apóstoles, ni inculcada por la Iglesia. En el cuarto caso, “el seno de Abraham” era una creencia judía que afirmaba que el patriarca recibiría a los hebreos justos, Jesús simplemente uso esta creencia judía para introducir otra enseñanza; el castigo después de la muerte. El seno de Abraham no forma parte de las creencias del nuevo testamento.
Debemos entender que la Iglesia parte de la última revelación, esta es, la resurrección y la cátedra de Jesús, el resto de información que contiene el antiguo testamento solo sirve para complementar, cimentar ó anteceder teologalmente la llegada del Mesías a Jerusalén, cosa que ya paso. Incluso, no debemos olvidar que los evangelios contienen mucha información, creencias y expresiones judías, esto es porque Jesús enseño solo entre judíos e introdujo sus enseñanzas usando la idiosincrasia hebrea. La enseñanza apostólica no compartió creencias hebreas con los pueblos evangelizados porque no lo considero necesario, solo basto compartir la enseñanza de Jesús al modo en que cada pueblo entienda.
Con Cristo la revelación se considera concluida, no hay más que añadir ó que restar. Para desgracia, la Iglesia vive tiempos de confusión, algunos hombres de fe con cargo importante, en sus declaraciones ponen en duda dogmas tratando de conciliar la razón y los tiempos modernos con la revelación. Cuando un religioso introduce sus novedades atentado contra principios y dogmas, en el fondo a perdido la fe pues necesita añadir novedades para sorprenderse y sentirse satisfecho. No caminemos ese camino, menos cuando el mundo experimenta principios volátiles, valores fluctuantes y huecos espirituales. La Iglesia está para anunciar la obra de Jesús, no está para sembrar más dudas. Es verdad que no todo aquello que está en la biblia debe ser creído, pero nada –sin discusión- de lo que recibió la Iglesia en manos de los apóstoles debe ser cambiado. Atengámonos a lo básico como el injerto se sujeta al tronco, por pequeñas desviaciones cualquier oveja se extravía. 

domingo, 28 de mayo de 2017

Entre el bien y el mal

            “Dijo Dios: “Llénense las aguas de seres vivientes y revoloteen aves sobre la tierra y bajo el firmamento”. Dios creó entonces los grandes monstruos marinos y todos los seres que viven en el agua según su especie, y todas las aves, según su especie. Y vio Dios que todo ello era bueno. Los bendijo Dios, diciendo: “Crezcan, multiplíquense y llenen las aguas del mar, y multiplíquense asimismo las aves sobre la tierra”. Y atardeció y amaneció: fue el día Quinto. Dijo Dios: “Produzca la tierra vivientes según sus especies, animales del campo, reptiles y fieras”. Y así fue. Dios hizo las distintas clases de animales salvajes según su especie, los animales del campo según sus especies, y todos los reptiles de la tierra según sus especies. Y vio Dios que todo esto era bueno.       Dijo Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza. Que tenga autoridad sobre los peces del mar y sobre las aves del cielo, sobre los animales del campo, las fieras salvajes y los reptiles que se arrastran por el suelo”. Y creó Dios al hombre a su imagen. A imagen de Dios lo creó. Varón y mujer los creó. Dios los bendijo, diciéndoles: “Sean fecundos y multiplíquense. Llenen la tierra y sométanla. Tengan autoridad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra”. Dijo Dios: «Hoy les entrego para que se alimenten toda clase de plantas con semillas que hay sobre la tierra, y toda clase de árboles frutales. A los animales salvajes, a las aves del cielo y a todos los seres vivientes que se mueven sobre la tierra, les doy pasto verde para que coman”. Y así fue.” (Génesis 1:19:30).
Si leemos la totalidad del capítulo nos daremos cuenta que cada vez que Dios crea algo afirma “es bueno”, sin embargo, si nos fijamos detenidamente esta afirmación no aparece cuando el ser humano es creado, Él simplemente bendijo y entrego toda su creación. Desde ese momento el ser humano se vuelve en el administrador de la obra de Dios, y añado, la Iglesia se convirtió en la administradora de la gracia.  
En el relato del génesis, hay un significado muy simple y muy profundo a la vez, el ser humano tiene poder de decisión, Dios no decide “quien es bueno ó quien es malo”, es el ser humano quien decide, Dios nos entrego su bendición y su creación que es buena. Esto es parecido al padre bueno que por circunstancias ajenas a él tiene hijos malos e hijos buenos, cada hijo decidió qué camino tomar y qué hacer con lo que el padre le entrego.  
Más adelante en los textos del génesis encontraremos que el Edén tenía toda especie de frutos para ser comidos, excepto el árbol de la ciencia del bien y del mal. Según el relato, cuando Adán y Eva comen del fruto prohibido son expulsados del paraíso y Dios hace esta afirmación “comerás el pan con el sudor de tu frente…”, pero dentro de Edén y la creación, ¿Dónde estuvo el árbol que producía pan?, jamás estuvo, Dios introduce la palabra “pan” y es el primer símbolo de una alianza entre el primer hombre y Dios, porque en el pan se integra la obra de Dios –la tierra, el agua, la semilla- y la obra del hombre –la manufactura-   Entonces, puede entenderse y afirmarse que la creación nos fue entregada también como una semilla, como una masa inacabada para que nosotros –la raza humana- la completemos y podamos alcanzar con la bendición de Dios ese grado; ser buenos, y buenos administradores.

Algunos sectarios afirman: “no tengo una religión, tengo una relación con Dios”, son ciegos y necios, todo ser humano desde que nace tiene una relación con aquel que lo creo y si muere tampoco puede escapar del Padre de los Espíritus. El pan es el primer alimento mencionado después de la caída de Adán, el pan es alimento que da vida y si Dios permite que alguien en este mundo siga viviendo es para algo; decidir entre lo bueno ó lo malo, estamos en proceso. Decidamos hacer el bien para volver al paraíso.

domingo, 21 de mayo de 2017

Serán los dos una sola carne

“Supongamos que despide un marido a su mujer; ella se va de su lado y es de otro hombre: ¿Podrá volver a él?; ¿no sería como una tierra manchada?...” (Jeremías 3:1).
Aunque el divorcio y le segundo matrimonio es una idea aceptada entre las comunidades judías en el cristianismo no sucede lo mismo. Una de las novedades presentadas por la revelación de Jesús es retornar a la raíz del matrimonio; “dejara el hombre a su padre y madre para unirse a su mujer y serán los dos una sola carne” (Génesis 2:24).
Entre las creencias del antiguo testamento el divorcio implicaba no solamente la posesión de la mujer sino también la unión del espíritu de los cónyuges. El divorcio dentro del judaísmo conlleva no solamente la firma del get –carta de divorcio- sino también para concretarse requiere de un ritual rabínico que libere aquellos dos espíritus que estuvieron unidos por el matrimonio. Entre los judíos se cree que la esposa posee el espíritu del marido y viceversa. Aunque el divorcio no está permitido dentro del cristianismo debemos reconocer que la idea judía del divorcio no se desliga su consecuencia espiritual.        
Tras la enseñanza de Jesús y su oposición al divorcio, el apóstol San Pablo –fariseo converso al cristianismo- retoma este pensamiento de la unidad espiritual que existe con el otro cuando se cometen actos sexuales; “¿No saben que el que se une a una prostituta, se hace un solo cuerpo con ella? Porque dice la Escritura: Los dos serán una sola carne” (1era de Corintios 6:16). Debemos notar y comprender que si leyésemos el verso de modo literal la unidad terminaría al desunir ambas carnes, pero el asunto no es así, el acto sexual une los espíritus que la carne unió. Pienso que Jesús al citar el Génesis pone al matrimonio en un rango mucho más elevado del que nosotros podemos comprender; no es simplemente decidir estar con alguien sino es entregar nuestra carne y nuestro espíritu al conyugue, entregar nuestro ser como posesión al otro.  
El mundo moderno perdió la noción espiritual del acto sexual trivializándolo al simple goce, hoy puede existir ó no obligación, afecto ó desapego, la regla moderna es no tener reglas y ser guiados por los deseos olvidando el espíritu, si algo en apariencia nos hace felices basta y sobra para validarlo. Este pensamiento cuando se ejerce de modo colectivo erosiona el cimiento del matrimonio, entre lo laxo de las reglas y entre tantas opciones –incluso entretenimiento sexual- es difícil encontrar la razón y el motivo para unirse solamente a alguien, ahí es donde el matrimonio pierde y no puede ser ejercido con cabal interés. Pero, el matrimonio nunca fue solo una ruta a la felicidad sino es un motivo para hacerse uno con el otro y poder traer hijos a este mundo.

Entonces, en un mundo moderno ¿habrá motivos suficientes para unirse a una sola persona?, ¿valdrá la pena esperar al matrimonio para ejercer la sexualidad?. Creo que todo puede resumirse a una postura simple; redescubrir la virtud de la castidad y la pureza. Si las futuras generaciones no viven la espiritualidad para cosechar sus frutos ¿Cómo sabrán deleitarse en la pureza?. En un mundo moderno y sexualizado vale la pena dar espacio a un gozo distinto, el gozo de la conversión, el gozo del Espíritu Santo.  

domingo, 14 de mayo de 2017

Sin santidad, nadie vera al Señor.

Pensaba hacer una reflexión sobre un verso de la carta a los Hebreos; “Procuren estar en paz con todos y progresen en la santidad, pues sin ella nadie verá al Señor” (cap. 12:14), pero desde el inicio del capítulo hay muchísimas cosas fáciles de entender que pueden ayudarnos para vivir un cristianismo de una mejor forma.   
“Innumerables son estos testigos que nos envuelven como una nube. Depongamos, pues, toda carga inútil, y en especial las amarras del pecado, para correr hasta el final la prueba que nos espera, fijos los ojos en Jesús, que organiza esta carrera de la fe y la premia al final. El escogió la cruz en vez de la felicidad que se le ofrecía; no tuvo miedo a la humillación, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios.          Piensen en Jesús, que sufrió tantas contradicciones de parte de gente mala, y no les faltarán las fuerzas ni el ánimo. Ustedes se enfrentan con el mal, pero todavía no han tenido que resistir hasta la sangre. Tal vez hayan olvidado la palabra de consuelo que la sabiduría les dirige como a hijos: Hijo, no te pongas triste porque el Señor te corrige, no te desanimes cuando te reprenda; pues el Señor corrige al que ama y reprende al que recibe como hijo. Ustedes sufren, pero es para su bien, y Dios los trata como a hijos: ¿a qué hijo no lo corrige su padre? Si no conocieran la corrección, que ha sido la suerte de todos, serían bastardos y no hijos. Además, cuando nuestros padres según la carne nos corregían, los respetábamos. ¿No deberíamos someternos con mayor razón al Padre de los espíritus para tener vida? Nuestros padres nos corregían sin ver más allá de la vida presente, tan corta, mientras que El mira a lo que nos ayudará a participar de su propia santidad. Ninguna corrección nos alegra en el momento, más bien duele; pero con el tiempo, si nos dejamos instruir, traerá frutos de paz y de santidad. Por lo tanto, levanten las manos caídas y fortalezcan las rodillas que tiemblan, enderecen los caminos tortuosos por donde han de pasar, para que el cojo no se desencamine y más bien se mejore. Procuren estar en paz con todos y progresen en la santidad, pues sin ella nadie verá al Señor”. (Hebreos 12:1-14)
¿Qué clase de vida propone el cristianismo?, ¿Cómo puede ser alcanzada la plenitud por medio de una cruz, ósea, el sufrimiento?, ¿no existe ya demasiado sufrimiento en el mundo como para proponer la cruz como camino de salvación?. Estas preguntas parecen lógicas para alguien alejado de la fe, ó muchos bautizados, olvidando el camino cristiano, omiten cruz personal. Esta idea de la purificación por medio del dolor viene desde el judaísmo; el pueblo que sufre y espera la llegada del Mesías para ser liberado y recibir un reino de paz y justicia., esta creencia también es nuestra creencia porque nosotros esperamos el retorno de Jesús, y sabemos que Dios se complace en los justos de este mundo que reflejan lo justo de su espíritu. En realidad, el dolor esta en hacer lo bueno y lo justo en medio de una sociedad propensa al egoísmo, el libertinaje y la maldad.     
Cuando por primera vez leí la frase; “progresen en la santidad, pues sin ella nadie verá al Señor”, me pareció demasiado dura, veía la santidad como algo inalcanzable, ¿Quién podrá heredar el reino de Dios?. Hoy comprendo que hablar de santidad significa hablar de la alegría, y encontrarse con el Señor no debe ser motivo de miedo sino de entusiasmo. Existe más tristeza en el pecado y en la ausencia de Dios. En verdad, antes no lo veía, hoy lo sé, Dios no pone sus reglas y mandamientos para alejarse de nosotros sino que las ha puesto para acercarse a nosotros y habitar en nuestro ser.   
¿Cómo puede ser la cruz un motivo de satisfacción?, ¿Cómo algo amargo puede darnos alegría?. La espiritualidad es como el café; amargo para los que no tienen la costumbre y adictivo para quienes lo acostumbran. Volvamos al Dios que nos ama. 

domingo, 7 de mayo de 2017

Las plagas en Egipto

En estas últimas semanas he compartido reflexiones sobre la vida de Moisés. En la primera ocasión se menciono su matrimonio con Séfora, la hija del sacerdote Jetro, de las tierras de Median, donde el culto al dios Baal habitual. Su matrimonio no debió ser fácil por la diferencia de credos, probablemente, ambos practicaban una espiritualidad superior a la de los hebreos, y, aunque la biblia no da muchos detalles de su vida conyugal, el matrimonio de Séfora y Moisés es un ejemplo de tolerancia y respeto, pues, a pesar de que el divorcio se permitió en las leyes de Moisés, el profeta no se divorcio de su mujer, sino que, ambos superaron sus diferencias y adversidades. La segunda reflexión hace alusión a la vida de Moisés en Egipto, y como él, a sus tres meses de nacido es adoptado por la hija del faraón al ser encontrado dentro de una canasta, en el rio. Sin duda, en su juventud, tuvo acceso a muchos beneficios y privilegios por el afecto de la hija del faraón. La vida de Moisés cambio drásticamente al descubrir la injusticia que vivían los hebreos en Egipto, en un arrebato de justicia, Moisés asesino a un egipcio, esto provoco su exilio y un cambio de vida; de tener comodidades a ser un prófugo, escondido como pastor de ovejas en Median. Cuando Moisés es llamado por Dios para que libere a los hebreos de Egipto, este se niega constantemente, y es natural que profeta no desee reencontrarse con su pasado. Los hebreos, una vez liberados, reprocharon el éxodo de Egipto tras sentirse desamparados en el desierto, ellos decían a Moisés; “es preferible morir en Egipto a morir en el desierto”, pero a Moisés también le sobraban motivos para extrañar la comodidad de Egipto ó Median.   
Moisés fue llamado por Dios en su vida adulta – era un anciano – y se niega constantemente a ser el libertador de los hebreos de Egipto, y es que, nadie quiere romper su comodidad, Moisés había hecho una vida con Séfora en Median. Pero pensemos, ¿Por qué Dios llamo a un anciano y no a un joven?, a fin de cuentas, da lo mismo quien dé el mensaje. Dios se permite llamar a quien le plazca, y en Moisés lo hace para manifestar su poder, pues, resulta más increíble e imposible que un anciano logre este tipo de cosas, y ahí es notorio el amparo de Dios.
Una vez que Moisés anuncia las plagas al faraón y estas caen sobre todo Egipto, surge la pregunta, ¿Si el opresor de los hebreos fue faraón, porque enviar plagas para todo el pueblo de Egipto?, ¿Qué culpa tenia aquel egipcio que jamás oprimió a un hebreos?, ¿Qué culpa tenía el egipcio común, aquel que trabajaba día a día como el resto de los hebreos?, ¿acaso Dios cometió una injusticia?. No, Dios no es autor de injusticias, hay algo que debemos aprender de esta tragedia, y es que, aquellos egipcios que vivían vidas ordinarias y que aparentemente no cometieron maldad alguna, día tras día veían la presión que el faraón ejerció sobre los hebreos y en su comodidad no hicieron nada, el pecado de los ciudadanos de Egipto es el pecado de omisión, incluso, tampoco abogaron a favor de Moisés cuando el faraón se negó a entender la predicación, ellos también fueron indiferentes a las palabras del profeta. ¿No sucede lo mismo con una sociedad indiferente al llamado de la salvación que anuncia la Iglesia?. Si, así es.   

De este episodio tenemos mucho que aprender, ¿no culpamos nosotros a nuestros gobernantes por las injusticias que vemos día con día?, pero ¿en que estamos remediando esta serie de males?, ¿Cuándo nos hemos sumamos a las causas y esfuerzos de aquellos que pretenden construir una sociedad más piadosa y justa?, ¿creemos que nuestro compromiso social se limita simplemente a votar por un partido político el día de una elección? (el voto es parte del compromiso social, es obligación, mas no una solución). Permanecer apáticos en la construcción de una mejor sociedad condenara a las futuras generaciones, ellos vivirán tiempos de mayor injusticia, de mayor adversidad con plagas más severas, pero la vocación y la sabiduría de nuestros ancianos –como Moisés- podrá liberarlos de aquella esclavitud de pecado., ¡nunca se es demasiado viejo ó demasiado joven para hablar y escuchar la Palabra de Dios!.  

lunes, 1 de mayo de 2017

Moisés

La semana pasada compartí una reflexión abordando el matrimonio de Moisés con Séfora. Hoy hare una reflexión sobre la vida de Moisés pero primero hare un recuento de lo que ya se menciono con anterioridad. Moisés fue el gran profeta y legislador de Israel, recibió los diez mandamientos y las leyes más profundas del judaísmo se le deben a él. Séfora fue una mujer de tierras de Median, hija del sacerdote Jetro, provenía de un pueblo ajeno a las costumbres y la religión hebrea. Por la diferencia de credos, supongo que, para poder estar unidos hasta el fin ambos debieron vivir una espiritualidad superior a la de cualquier hebreo.
La vida de Moisés inicia con una persecución, cuando el faraón desea acabar con los niños hebreos por temor a que estos se multipliquen y tomen el poder de Egipto algún día. Siendo Moisés un niño de tres meses, su madre lo oculta en una canasta entre el rio y así fue como la hija del faraón lo encuentra, lo adopta y lo llama “Moisés”, que significa: “de las aguas lo he sacado”. Por este acontecimiento y el afecto que pudo recibir Moisés de la hija del faraón, quiero pensar que la juventud de Moisés fue distinta a la de cualquier habitante de Egipto., si la hija del jerarca te toma por hijo eso te da acceso al palacio, a los banquetes, a las fiestas, a los lugares privilegiados, etc. ¿Cuántos viven anhelando algo así?.
El texto bíblico afirma; “cuando Moisés fue mayor, visito a sus hermanos, los hebreos, y comprobó sus penosos trabajos…” (Éxodo 2:11). Es fácil suponer que la esclavitud e injusticia que vivieron los hebreos en Egipto fue ajena a Moisés, hasta cierto momento de su vida.
Previo a su exilio, el mismo capítulo (v. 11-15) narra cómo Moisés presencia la golpiza que un egipcio propicia a un hebreo, y en un arrebato de justicia, Moisés, asesina imprudencialmente al opresor y entierra el cadáver entre la arena., al día siguiente, al observar una disputa entre hebreos y querer reconciliarlos, termina acusando de asesino por su propio pueblo. Los versos narran que el asesinato del egipcio despertó la furia de Faraón, que busco a Moisés para matarlo. Por esto huyo Moisés de Egipto y se fue a vivir a las tierras de Median.  
¿Cómo habrá sido la vida de Moisés en su exilio?, ¿se lamentaría por haber perdido las comodidades?, ¿no hubiese sido más fácil permitir la injusticia, no hacer nada y vivir igual?, pienso que Moisés debió experimentar cierta frustración natural, imaginémoslo; de tener la buena estima de la hija del faraón a terminar como fugitivo, escondiéndose. Hasta este punto, la vida de Moisés parecía ser la vida de aquel que tuvo comodidades y acceso a la jerarquía más alta y perdió todo por un arrebato de justicia, ¿vale la pena ejercer la justicia si lo pierdes todo?, ¡Qué respuesta tan difícil!, no existen muchos hombres como Moisés, y quiero pensar que su arrebato lo cometió por ignorante, aunque si lo cometió sabiendo que lo podía perder todo, ¡Qué ejemplo de amor por la justicia!.

Cuando Moisés es llamado por Dios para ir a Egipto y liberar a los hebreos, Moisés se niega constantemente, entendamos que puede negarse por la vergüenza de volver como un hombre común, pastor de rebaños y pisar aquel suelo que lo adopto por la hija del faraón. Constantemente, el cristianismo pone a Egipto y su esclavitud como símbolo del pecado que nos esclaviza. En la humanidad de Moisés, presentarse en aquellas tierras con un mensaje de liberación lo hace, sin duda, recordar aquellos días de su juventud donde no conocía la injusticia por su comodidad., y es que ahora como profeta, Moisés va despojado de su comodidad como el menor de todos los hombres, para abrirle los ojos a una sociedad que duerme ante la injusticia.