martes, 9 de abril de 2013

Fiestas judías y la Nueva Alianza (parte II)


La semana pasada realice una descripción de algunas festividades judías y su correlación con la Nueva Alianza justificado en la constitución dogmatica de la Iglesia “Dei Verbum” que señala; “La economía del Antiguo Testamento estaba ordenada, sobre todo, para preparar, anunciar proféticamente y significar con diversas figuras la venida de Cristo redentor universal y la del Reino Mesiánico” (Cap. IV, No. 15). También, se menciono lo escrito por San Pablo cuando se refiere a los ritos y festividades judías: “Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo (Sabbat), todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo” (Colosenses 2:16,17).
En la columna anterior se menciono la primera celebración del calendario judío que es “Rosh Hashanà” ò “día de juicio” y la segunda fiesta que sucede 10 días después llamada “Yom kipur” ò “día de perdón”.
Los judíos celebran primero “el juicio” y después “el perdón” porque afirman: “cuando el hombre fue creado ese día fue juzgado porque quebrando el único mandamiento, comió del fruto prohibido”. Esta fiesta fue asociada con el sacramento del bautismo, donde el ser humano inicia su vida espiritual reincorporándolo a la gracia que nos fue quitada por la desobediencia de Adán.
 La segunda fiesta, “Yom kipur” ò “día de perdón” es el día mas solemne de los judíos por recibir el perdón de Dios por el derramamiento de la sangre de los corderos, esto es prefigura del sacrificio de Jesucristo, cordero de Dios que quita el pecado del mundo.
La siguiente festividad que aparece en la Tora es la celebración de los “Tabernáculos” ò “Sucot” del 15 al 23 del mes de Tishei (septiembre – octubre), en ella, los judíos arman cabañas con ramas y viven en ellas por un tiempo para recordar su peregrinar en el desierto cuando fueron liberados de Egipto. En esta celebración comparan a los hombres con “ramas” de plantas y su ejercicio en la piedad; “algunas plantas tienen olor y son útiles, algunas no huelen y son útiles, algunas no tienen olor, ni utilidad, así son los seres humanos”.
Probablemente la transfiguración de Jesucristo fue entre septiembre y octubre por la expresión de San Pedro citada en los evangelios que hace alusión a esta práctica de las tiendas; “Maestro, ¡qué bueno que estemos aquí! levantemos tres chozas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías” (San Lucas 9:33).
En la festividad de los “Tabernáculos” existen dos antecedentes sumamente interesantes. Para los judíos solamente el 7timo día tiene nombre, llaman “Sabbat” que significa “día de reposo”, el resto de los días lo asocian a números. En la fiesta del “Sucot” los judíos convierten “día de reposo” el 1ero y 8tavo día de la semana, ósea, hacen del domingo un Sabbat solemne. Para nosotros, el domingo lo asociamos con la resurrección de Jesucristo, día en que Dios lo levanto de entre los muertos poniendo fin a la antigua alianza. Lo interesante de la fiesta judía del “Sucot” es que conmemora también “el fin”, pero, “el fin del ciclo agrícola” y en esta celebración en los tiempos de la economía agrícola se recogían los frutos de la tierra. Es importante recordar la asociación que Jesús hace en el símbolo del grano de trigo: “Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado. De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto” (San Juan 12:23, 24).
La muerte de Jesús puso fin a un ciclo pero dio inicio a uno mejor, pues la Nueva Alianza es una invitación abierta para todos.